13 Dic 2015 -

La educación: mi compromiso, por César Acuña

César Acuña brinda un discurso.

Mucho se habla hoy de la educación en el Perú, y es que no vamos a negar que durante los últimos años hubo un esfuerzo del sector privado y del mismo Estado por hacer mejoras en este fundamental sector. Parece que finalmente se ha comenzado a salir de la parálisis en la que la educación estuvo sumida durante décadas. 

La prueba más clara de estos avances, es que al fin tenemos información confiable y consistente sobre el objeto mismo de la educación, es decir, cuánto aprenden realmente los niños. Y vemos que en ocho años el porcentaje de niños que comprenden lo que leen en segundo grado de primaria ha pasado de 16% a 44%, y que el porcentaje de niños que manejan nociones básicas de matemáticas en ese nivel ha pasado de 7% a 26%.

Esa es una mejora importante, empezando porque podemos saber con certeza qué está ocurriendo. No obstante, que más de la mitad de los niños no logren los objetivos en lectura y casi tres cuartos no lo hagan en matemática, es inaceptable. 

El crecimiento económico se transformará en desarrollo y tendrá un carácter sostenido, si superamos el abismo que nos separa de los paí­ses ricos, en cuanto a la educación y conocimiento.
En mi gobierno, actuaremos con determinación para hacer las reformas profundas que el paí­s necesita para elevar la competitividad y dar un salto adelante en la educación. 

Hay un abismo que nos separa del objetivo que debemos perseguir: una educación de calidad para todos nuestros niños y jóvenes. Para eso es necesaria una revolución en la educación, es decir, realizar en 5 años lo que nos está demorando 50. Se necesita voluntad polí­tica para tomar estas decisiones. Es por ello, que he anunciado que el gasto público en educación alcanzará progresivamente, si los peruanos me otorgan su confianza, el 6% del PBI. 

César Acuña brinda un discurso.
César Acuña brinda un discurso.

Nosotros estamos a favor de la Ley Universitaria. Y soy casi el único de los candidatos que defiende esto. ¿Cómo podrí­amos estar en contra de algo que nosotros mismos promovimos? Cuando fui congresista presenté un proyecto de ley a favor de la evaluación y mejora de la calidad educativa en las universidades. Más adelante todas estas iniciativas volcaron en lo que hoy es la Ley Universitaria. 

Si queremos progresar, debemos comprometernos con la educación y es el Estado el responsable de crear las polí­ticas que mejoren estas instituciones públicas, con profesores capacitados, motivados, con mejor alimentación para los niños de condición más humilde, mejor infraestructura, con material escolar, etc. 

Ampliaremos Beca 18, programa que comprendo bien. Desde que fundé la Universidad César Vallejo brindo becas para jóvenes de condición más humilde, y esto les abrió oportunidades a miles de familias cuyos hijos no pueden acceder a la universidad. 

Tenemos un plan para mejorar los sueldos de nuestros maestros que son el motor del desarrollo de nuestra población. Ellos forman a nuestras generaciones y merecen sueldos dignos. Esto es parte de la reforma que exige la población y la clase docente. Sin maestros y profesores motivados, preparados y bien capacitados, la revolución educativa que nos proponemos no llegará a buen puerto. 

Hoy ocupamos los últimos puestos en educación y esto tiene que cambiar, es por eso que defiendo una revolución en la educación. Tengo la voluntad política para tomar estas decisiones y tengo la convicción de que abriremos un nuevo camino para el Perú. Es por ello que he anunciado: el gasto público en educación alcanzará el 6% del PBI. Esta no es una promesa de campaña, es un compromiso ante el paí­s. 

Equipo CAP.