Universidad César Vallejo

A pesar de que César Acuña crea la Academia Preuniversitaria de Ingeniería y prepara a escolares para que ingresen a la universidad, existía mucha frustración entre la gente. Miles de postulantes de varias regiones del país se quedaban sin ingresar a la Universidad Nacional de Trujillo.

“De 1980 a 1990 no existían las universidades privadas en Trujillo”, dice César. Esta molestia hizo que más de 4 mil padres de familia y estudiantes se movilizasen por las calles de la ciudad solicitando la fundación de una universidad privada en el año 1988. “Sabía que tenía que hacer algo”, agrega. Fue en ese momento en donde César se anima por crear su propia universidad.

El nombre de un poeta

Por ese entonces se conmemoraba los 50 años de la muerte del poeta liberteño César Vallejo. “Hubieron instantes en dónde entraba en duda por el nombre”, aclara. Sin pensarlo dos veces y para aclarar dudas, César tomó su carro y manejó hacia el departamento de Chiclayo. “Recuerdo que el sol se estaba ocultando y la pregunta de ¿César Vallejo o Manuel Gonzáles Prada? Rondaba mi cabeza. Como si hubiera recorrido un largo camino, elegí el nombre del primero”, recuerda.

Las constantes movilizaciones por mejorar la calidad educativa generó la reacción de los políticos tradicionales en marzo de 1988, entre ellos el diputado Luis Alva Castro del partido aprista peruano. Como bien se sabe, este partido tenía una gran fuerza en el norte del país y tras presentar una ley que permita la creación de una universidad privada, se forma la Universidad Particular Antenor Orrego (UPAO).

“En tiempo récord presentaron el proyecto y para el mes de julio ya lo habían aprobado ambas cámaras de senadores y deputados”, comenta. Esta ley le abrió las puertas a César para avanzar en sus metas de empresario y para el 14 de diciembre de ese mismo año, entra su proyecto de crear la Universidad César Vallejo.

“No fue fácil crearla”, dice César. Él recuerda que tuvo la necesidad de instalarse en Lima, específicamente en noveno piso del hotel Savoy, en el Cercado de Lima y desde allí, todos los días se dirigía hasta el Congreso de la República para hacer todos los trámites necesarios y pedir que se apruebe la respectiva ley.

Universidad Cesar Vallejo fundada por César Acuña

En la actualidad, la sede de Lima Norte de la UCV alberga más de 40 mil estudiantes.

Aprobación de ley y fundación

Luego de un trabajo arduo de 3 años, finalmente para el 12 de noviembre de 1991, mediante la Ley 25350 que permitía la conformación de universidades privadas, el congreso aprueba la creación de la Universidad César Vallejo. “Ese día fue un día de júbilo para toda la ciudad de Trujillo”, recuerda César.

Esta nueva casa de estudios entró en funcionamiento el 1 de abril de 1992, con solo 58 alumnos. “Nadie en el campo intelectual peruano ha trascendido tanto en el mundo como lo hizo César Vallejo”, añade César. Y esa es precisamente la idea que él quiere transmitir ahora a sus alumnos. Por algo ahora se dicta una cátedra en la universidad sobre su obra y el valor de su gran vida.

Formando profesionales

La buena planificación y el cumplimiento de los objetivos de ley de creación de la Universidad César Vallejo permitieron a su promotor crecer en todo el territorio nacional. Hoy se vienen formando en todo el consorcio universitario más de 100 mil futuros profesionales.

No contento con solo tener una universidad, él quería expandir la educación por todo el país. Es por eso que en 1995 funda la Universidad Señor de Sipán en Lambayeque y en el año 2005 la Universidad Autónoma del Perú en el distrito limeño de Villa el Salvador.

La UCV es hoy por hoy, la casa de estudios superiores con mayor presencia nacional. Cuenta con filiales en Piura, Tarapoto, Chimbote, Moyobambam Chiclayo, Lima Norte, Lima Este, San Juan de Lurigancho, Callao y Ate-Vitarte. Actualmente tiene alrededor de 30 mil estudiantes de pregrado en todo el país.

Sigofredo Orbegoso, reconocido constitucionalista peruano, quien tuvo el cargo de rector hasta hace poco recuerda que cuando se fundó la universidad, esta no contaba con un local en físico. “La universidad funcionó inicialmente en el jirón san Martín en Trujillo hasta que se pudo comprar un terreno grande en la avenida Larco”, recuerda.

En un inicio, la casa de estudios tenía pocas facultades porque solo llegaron a aprobarlas con algunas. Ahora cuentan con 27 carreras profesionales. “Incluso no había la carrera de Derecho, porque en ese entonces con la bicameralidad (diputados y senadores) aprobó la ley con solo 4 carreras”, añade Orbegoso.

César Acuña fue el rector más joven del Perú. La apuesta por la educación es con la participación de los maestros y padres de familia. “Estoy convencido de que el gran cambio del Perú se hará solo con educación y el promotor de este gran cambio es el maestro”, finaliza César.